El asset allocation, o asignación de activos, es una estrategia que se utiliza para distribuir tu dinero entre diferentes tipos de inversiones. La idea es reducir el riesgo al tener tu dinero repartido en varios lugares, lo que te permite, a largo plazo, ganar más sin depender de un solo tipo de activo.
Es una táctica clave si quieres hacer crecer tu dinero sin arriesgarlo todo en una sola opción.
La clave del asset allocation es la diversificación. Al invertir en diferentes tipos de activos, sectores y hasta en varias regiones del mundo, te proteges de las pérdidas grandes que podría ocasionar la caída de un solo activo. Es como no poner todos los huevos en la misma canasta, ¡y es una de las mejores maneras de gestionar tu dinero!
Lo que hace la asignación de activos es determinar qué porcentaje de cada activo necesitas tener en tu cartera de inversión según tu perfil de riesgo y tus objetivos. Por ejemplo, a mayor capacidad de asumir riesgo, más renta variable suele tener una cartera.
Tipos de activos
Antes de hacer un asset allocation en tu cartera de inversiones, es importante conocer las opciones que tienes para invertir. Estos son algunos de los activos más comunes:
- Acciones: Son participaciones en empresas. A largo plazo, las acciones pueden generar buenos rendimientos a través de la apreciación de su valor y dividendos, aunque también son más volátiles. Esto significa que pueden subir mucho, pero también bajar de golpe. Si quieres profundizar en este mercado, mira aquí cuáles son los pasos para invertir en acciones.
- Bonos (renta fija): Son préstamos que le haces a gobiernos o empresas, a cambio de pagos regulares de intereses. Son más estables que las acciones, pero, por lo general, ofrecen rendimientos más bajos.
- Divisas: Invertir en divisas implica aprovechar los cambios en los valores de las monedas. Aunque es un mercado muy líquido, es muy volátil y recomendado solo si te sientes cómodo tomando riesgos más grandes.
- Materias primas (commodities): Incluyen cosas como el oro, el petróleo y productos agrícolas. Se utilizan para protegerse contra la inflación y tienden a moverse en dirección opuesta a las acciones.
- Criptomonedas. Son el activo más nuevo y sobre el que más dudas hay. Podríamos pensar que son como las divisas, pero se trata de un modelo diferente. Por ejemplo, a Bitcoin se lo compara más con el oro que con una moneda.
- Bienes raíces: Invertir en propiedades puede darte ingresos pasivos a través de rentas y también apreciar el valor de tus activos con el tiempo. Puedes hacerlo directamente comprando propiedades o invirtiendo en fondos inmobiliarios. ¿Te animarías a explorar nuevas oportunidades inmobiliarias como el crowdfunding inmobiliario?
Estrategias de asset allocation
Existen diferentes maneras de gestionar tu asset allocation dependiendo de tu perfil de inversión y objetivos financieros. Aquí te menciono algunas:
- Asignación estratégica de activos: Esta es la estrategia más simple. Se basa en establecer una mezcla de activos (como acciones y bonos) y mantenerla a largo plazo, sin hacer cambios bruscos, independientemente de cómo se muevan los mercados. Asignación dinámica de activos: Similar a la estratégica, pero con más ajustes según lo que esté pasando en la economía. Si suben las tasas de interés o cambia la inflación, se ajusta la distribución de activos para tratar de maximizar los ahorros y el rendimiento.
- Asignación táctica de activos: En esta estrategia, se hacen ajustes más frecuentes en la cartera, buscando aprovechar oportunidades a corto plazo, como un activo que está subiendo rápidamente o uno que se ve atractivo por cambios en la economía.
- Asignación de activos según los ciclos económicos: Ajustas tu inversión según la fase en la que esté la economía. En una fase de expansión conviene invertir en acciones y materias primas, en una de recesión convienen los bonos y activos más seguros (oro), en una de recuperación es aconsejable mezclar renta fija y variable y en una de estancamiento apuntar a sectores más defensivos.
Perfil del inversor y horizonte temporal
Antes de hacer tuasset allocation, debes definir qué tipo de inversor eres y cuándo necesitas que tu dinero esté disponible. Aquí van algunas pistas:
- Conservador: Prefieres estabilidad, por lo que te enfocarás en bonos y activos con menor riesgo.
- Moderado: Buscas un equilibrio entre seguridad y rentabilidad, así que diversificarás entre renta fija y variable.
- Agresivo: Estás dispuesto a asumir más riesgo para obtener mayores rendimientos, por lo que te inclinarás por acciones y divisas.
El horizonte temporal también es clave. Si planeas invertir a largo plazo, puedes asumir más riesgos, pero si el objetivo está cerca, será mejor optar por activos más seguros.
Evaluación y seguimiento de la cartera
Recuerda que el asset allocation no es algo que se hace una sola vez. Necesitas estar pendiente de tu cartera para asegurarte de que siga alineada con tus objetivos. Algunas estrategias son:
- Rebalanceo periódico: Ajustar la proporción de los activos para mantener el perfil de riesgo que deseas.
- Evaluación del desempeño: Ver cómo está rindiendo tu inversión comparada con el mercado.
- Análisis de riesgos: Asegurarte de que nada inesperado esté afectando tu inversión.
Si sientes que todavía no tienes la experiencia para ocuparte de tu cartera por tu propia cuenta, recuerda que los robos advisors pueden hacer este trabajo por tí.
Conclusión: Opta por un assett allocation bien ejecutado
El asset allocation es esencial a la hora de desarrollar estrategias financieras para que el dinero trabaje por ti y sin arriesgar demasiado. Diversificar y elegir la estrategia adecuada según tu perfil y horizonte temporal es clave para optimizar la relación entre riesgo y rentabilidad.
Al mantener un seguimiento constante y hacer ajustes cuando sea necesario, el asset allocation puede ser tu mejor aliado para lograr el éxito financiero.